Dentro de su tipicidad según los cánones que rigen el western clásico, Slaughter Trail es una película sin duda insólita, probablemente la primera en la década de los 50 que usó canciones como motor narrativo de la acción, un año antes de que Solo ante el peligro (High Noon, 1952), de Fred Zinnemann; y Encubridora (Rancho Notorious, 1952), de Fritz Lang; popularizaran tal tendencia en el género.
Quizá debiéramos buscar la respuesta a esta cuestión en el accidentado proceso de producción de la cinta, ya que tras ser rodada por completo con el protagonismo de Howard da Silva y todavía durante el periodo previo a su distribución comercial, este último fue incluido en las listas negras del temido senador Joseph McCarthy por sus simpatías con el comunismo, despertando así las iras del también no menos temido magnate Howard Hughes, por aquella época dueño de
Estos hechos posiblemente expliquen parte del acabado final del film, dado que durante todo el metraje no directamente destinado al desarrollo dramático, la acción está invariablemente acompañada de las baladas interpretadas por Terry Gylkinson (que además cuenta con un papel secundario con varios momentos de lucimiento musical, una de ellas logró gran proyección: I Wish I Was…) que pretenden imprimir un ritmo trepidante a la acción que sucede en la sencilla trama del film: tres forajidos, tras asaltar una diligencia, asesinan a varios indios despertando las iras de estos últimos, que lógicamente se pondrán en pie de guerra, debiendo tomar partida el ejército en el conflicto.
Como ya hemos dicho, a pesar de la tipicidad y simpleza de la historia, mil veces vista, hecho no obsta para que podamos encontrar momentos de buen, caso de la sencillez con la que Irving Allen, habitual productor y anteriormente cortometrajista de prestigio, resuelve las escenas de cotidianidad entre el protagonista y su hija, la escena del baile (más motivos musicales) en el fuerte, con una resolución dramática efectiva y un par de planos llamativos: uno general de toda la escena con una apreciable profundidad de campo y un llamativo travelling circular en semipicado que sigue a Donlevy y Virginia Grey, además de unas solventes escenas de acción.
Slaughter Trail deviene así en una rareza westerniana por su singular rango distintivo musical, que si bien por momentos puede parecer machacón, penetra en nuestro cerebro con una facilidad pasmosa incitando a su tarareo durante el visionado del film. Todo esto, sumado a la presencia de dos actores de fuste como Donlevy, por fin protagonista total, y Andy Devine, en uno de sus sempiternos roles cómicos (la escena en que describe su participación en la batalla de Little Big Horn es descacharrante); hacen de este un western de curiosa experiencia para el aficionado.
FICHA TÉCNICA
Director: Irving Allen.
Producción: Irving Allen para RKO.
Guión: Sid Kuller.
Fotografía: Jack Greenhalgh.
Música: Darrell Calker.
Sonido: Ben Winkler.
Montaje: Fred Allen.
Intérpretes: Brian Donlevy (Capitán Dempster), Gig Young (Ike Vaughn), Virginia Grey (Lorabelle Larkin), Andy Devine (Sargento Macintosh), Robert Hutton (Teniente Morgan), Terry Gylkinson (Singalong), Lew Bedell (“Hardsaddle” Harry), Robin Fletcher (Nancy Dempster), Myron Healey, Emmett Lynn, Lois Hall…
Nacionalidad y año: Estados Unidos. 1951.
Duración y datos técnicos: 76 minutos. 1.37:1. Cinecolor.

No conocía esta película. Interesante análisis, y a ver si me hago con ella...
ResponderSuprimirmuito bom
ResponderSuprimirparabens
EU TB NAO CONHECIA ESPERO GOSTAR
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