martes 16 de marzo de 2010

Entrevista a Carlos Díaz Maroto.


Con motivo de la reciente publicación de la obra enciclopédica Cine del Oeste - De la A a la Z (2010, Jaguar Ediciones), su autor, Carlos Díaz Maroto, ha accedido a concedernos una entrevista para este blog en el que él también suele colaborar, y que a continuación reproducimos:


Carlos, ¿cuál ha sido tu principal motivación para elaborar este libro sobre el western?

El proyecto viene de hace mucho tiempo, no sabría decirte si de hace doce años o más. Por aquel entonces, se emitían muchas películas clásicas por televisión, y en prensa solían aparecer reseñas de esas películas. En muchas ocasiones, cuando se emitía un western, el texto habitual solía ser: "Western convencional reservado a incondicionales del género", y nada más. Una vez veía determinadas películas, comprobaba que de convencional nada. Y me di cuenta de que había muy poca documentación sobre el tema. Hoy día la cosa, curiosamente, sigue más o menos igual. Tenemos unos cuantos libros, excelentes muchos de ellos, sobre el western, pero se suelen centrar en todos los grandes clásicos: Ford, Hawks, Leone, Eastwood... Hay montones y montones de series B entrañables, interesantes, atractivos, de los que se precisaba que hubiera información, y, por qué no, series Z, bodrios infumables, o simples curiosidades cinéfilas.


¿A qué crees que puede deberse ese desconocimiento profundo, o desinformación sobre el género, al que aludes?

No es algo exclusivo del western. Sobre el género fantástico, por ejemplo, también hay mucha desinformación, todo ello debido, creo, a muchos prejuicios e ideas preestablecidas. Un ejemplo de ello, y centrándonos en el cine del Oeste, estribaría en las películas de indios; mucha gente piensa que el primer western pro-indio fue Bailando con lobos, que es de 1990; no se da ese caso en la literatura de la temática, pero muchos estudiosos puede que pongan como inicio de ello Flecha rota, de 1950, cuando hay ejemplos de esa tendencia desde los tiempos del cine mudo. O también se tiene una idea muy estereotipada sobre la escasa variedad del género.


¿Tratas de dirigir la obra a un público aficionado y medianamente conocedor del western o a un público más generalizado?

Puede sonar un poco ambicioso, pero mi intención, no sólo en este libro, sino en todo lo que escribo, es intentar abarcar un espectro variado de lectores. Desde el neófito, que intenta introducirse por vez primera en algo, hasta el aficionado con algo de base, para el cual también procuro que la obra aporte algo. Que lo consiga o no eso ya lo ha de decidir el lector.


En el prefacio que precede a la obra en sí, refieres que una de las intenciones del libro es abrir posibles campos de estudio sobre autores u otros posibles aspectos que envuelven al western. ¿En qué sentido piensas que debieran ir dirigidas estas líneas?

Bueno, a mí me encanta el cine de John Ford, y pienso que ya hay muy buenos libros dedicados a él. Con ello no quiero decir que no deban hacerse más obras analizándolo, de hecho, creo que aún puede haber estudiosos que aporten visiones nuevas sobre él, esa es la virtud de los genios, que siempre pueden deparar nuevas vías de estudio. Sin embargo, en lo que refieres, mi deseo sería que se realizaran estudios sobre directores menos analizados, o nada analizados. Directores como Gerd Oswald, Joseph H. Lewis, Edwin L. Marin, o corrientes concretas, como el western de serie B en los años 50. Hay muchas vías de estudio que aún permanecen vírgenes.


Con respecto a la pregunta anterior, ¿piensas que un diccionario era una buena forma de levantar el vedado?

La mejor forma, sin duda, hubiese sido entrar directamente en materia, ponerme yo mismo a hacer eso que demando. Pero no se puede construir un edificio sin que exista una base. Hay que ir poco a poco, presentar una perspectiva amplia y, luego, a partir de ahí, ir explorando este detalle, y este otro... Si los editores ven que una temática tiene interés para los lectores, puede que se pongan a ello. La verdad es que en cuanto la editorial mandó a los distintos medios información sobre la publicación de este libro, hubo bastante interés general, lo cual podría ser señal de que el mercado español está abierto para más obras en esta onda.


¿Por qué incluir un anecdotario?

Es algo que a mí me resulta simpático, incluso interesante. Es información adicional con respecto a lo ya dicho, datos sueltos que complementan el análisis. A veces son referencias cruzadas de otras películas de igual personaje, actor, director o tema. O premios recibidos, O detalles como actores inicialmente previstos para un papel que no consiguieron o rechazaron. Creo que es puede ser interesante para el lector; para mí lo es.


Lógicamente, para una obra de este tipo, se debe tener un conocimiento bastante amplio del género aun siendo este inabordable en su totalidad, ¿en qué medida te has basado, cuantitativamente hablando?

Como tú dices, en género en su totalidad es inabarcable. En una entrevista me preguntaron si en el libro estaban todos los westerns que existen, y yo comenté que ni de lejos. Cuantitativamente hablando no tengo ni idea. Ten en cuenta que llevo desde mi infancia viendo westerns, revisándolos al cabo de los años, volviéndolos a ver para el libro...


Como queda evidenciado durante todo el libro y también has comentado antes, sientes especial interés por las producciones de presupuesto medio y series b de los 40-50, ¿alguna recomendación especial para los lectores?

Sería empezar y no acabar. Por tanto, sólo recomendaré un título: The Halliday Brand (1957), de Joseph H. Lewis.


¿Alguna joya que hayas descubierto recientemente y te hubiera gustado incluir?

Desde que acabé el libro apenas he tocado el género, pues me he volcado activamente en escribir uno nuevo, que esta misma semana entrego. O estaba centrado en este, o me veía otras cosas para "desintoxicar"...


¿Algún guilty pleasure?

Pues creo que no... No me suena ninguna película que me haga pensar: "Espero que este, que es tan elitista, no sepa que me gusta. Qué vergüenza"... No, creo que las películas que me gustan son, digamos, muy tópicas...



¿Algún mito a derribar?


Dos hombres y un destino y, en general, determinados westerns revisionistas de los 60 y 70... Creo que por esa época el cine en su globalidad, no sólo el western, andaba un tanto despistado, y buscaba nuevas vías expresivas, tanteando en muchos estilos y dando palos de ciego. Incluso un director de la solidez de Arthur Penn hizo un horror como Missouri...


Para finalizar, ¿podemos ver abierta una puerta a una futura continuación o un estudio sobre alguno de los temas que creías merecedores de más crédito?

No estoy cerrado a ello. Si los editores me dicen que el libro se ha vendido lo suficiente y les interesa, estoy dispuesto a preparar una segunda edición ampliada, o un volumen dos, no sé, es ya se vería... Y algo que siempre me ha apetecido sobre el western sería preparar una libro, no escrito por mí, sino coordinador, y encargando a una serie de escritores ciertos temas: uno se encargaría de la Trilogía de la Caballería de John Ford, otro sobre los westerns de Anthony Mann con James Stewart, otra en el ciclo Ranown, otro con, por ejemplo, "Fritz Lang y el western"... Si a un editor le apetece empiezo a buscar autores...


Muchas gracias por tu tiempo, Carlos.


4 comentarios:

  1. Me alegra que por fin haya visto la luz el libro. Mucha suerte con él.
    Sau2

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  2. Muchas gracias, Zitor. Sí, se retrasó bastante, pero al fin ha salido.

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  3. Que entrevista ni que leches, seguro que estuvisteis dandoos un homenaje!!!

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  4. Hola!
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