A la sombra de todos los grandes títulos que conforman la larga historia del western existe una multitud de films que sin prácticamente hacer ruido y siendo generalmente poco conocidos y difundidos, ofrecen una efectividad y un atractivo del que a priori carecían antes de verlos, revelándose como gratas sorpresas para el espectador que sepa captar sus puntos de interés. A Day of Fury es uno de ellos.
Bien podría inscribirse dentro del grupo de westerns de mediados de los 50 que, como consecuencia de la inquietud social derivada del macarthysmo, efectuaron visiones que reflejaban la crispación de aquellos momentos en la acomodada sociedad norteamericana. En esta ocasión, un pistolero, Jagade, arriba a una ciudad en teoría modélica y en pocas horas trastoca los cimientos sobre los que se ha construido, revelando la hipocresía y naturaleza de los habitantes respetables de la ciudad.
Así, con la sola presencia del atractivo
personaje que encarna Dale Robertson, pronto consigue poner a prueba a casi todo el mundo: el juez local (Carl Benton Reid) se convertirá en un hombre extremista y tremendamente parcial; el párroco, siempre eficaz John Dehner, se verá tentado al uso de la violencia y la iglesia casi se convertirá en un improvisado tribunal; la maestra de la escuela ofrecerá su ayuda al recién llegado en una sutil alusión a su represión sexual…
Todos estos acontecimientos concurrirán en cargar su peso sobre los personajes del marshal (Jock Mahoney), el único que no ve alterada su conducta y con capacidad para acabar, no ya por las armas, sino moralmente con el reinado de psicosis que ha instaurado con aparente facilidad su contendiente; y sobre su prometida (Mara Corday), que verá imposibilitadas sus opciones de reinserción dentro del círculo de “gente decente”, pues en un pasado había sido chica de salón y amante de Jagade.
Harmon Jones logró con este uno de sus mejores westerns, quizá junto a City of Bad Men (1953) y por encima del más conocido y soso La mujer del látigo (Bullwhip, 1958) sirviéndose de una correcta puesta en escena que no desaprovecha las posibilidades del guión firmado por James Edmiston y Oscar Brodney, dando lugar a uno de esos productos que, seguramente por motivos de mala distribución, pasan desapercibidos esperando que alguien ocasionalmente les quite el polvo acumulado y descubra sus buenas hechuras.
FICHA TÉCNICA
Director: Harmon Jones.
Producción: Robert Arthur, para Universal.
Guión: James Edmiston, Oscar Brodney, según historia del primero.
Fotografía: Ellis W. Carter.
Música: Joseph Gershenson.
Sonido: Leslie I. Carey, Stephen Bass.
Montaje:
Intérpretes: Dale Robertson (Jagade), Jock Mahoney (Marshal Allan Burnett), Mara Corday (Sharman Fulton), Carl Benton Reid (Juez John J. McLean), Jan Merlin (Billy Brand), John Dehner (Predicador Mason), Dee Carroll (Señora Timmons), Sheila Bromley (Marie), James Bell (Doc Logan), Dani Crayne (Claire), Howard Wendell (Vanryzin), Charles Cane (Duggen), Phil Chambers (Burson), Sydney Mason (Beemans), Helen Kleeb (Sra. McLean), Malcolm Atterbury, Henry Wills…
Nacionalidad y año: Estados Unidos. 1956.
Duración y datos técnicos: 74 minutos. Technicolor 1.37:1.


Tengo que verla pronto, pues me ha convencido tu alegato Duke ;)
ResponderSuprimirRecuerdos a Carlos , hoy han hablado de su blog sobre el de la pipa en Tv3.
Saludos, Charlie.
ResponderSuprimirEsta peli me la grabó mi padre, que yo no puedo verla desde donde vivo... y la grabó mal. Me quedé sin ella. Snif...