jueves, 17 de diciembre de 2009

UNA GRAN SEÑORA (THE GREAT MAN´S LADY, 1942)


Una gran señora (The Great Man’s Lady, 1942) es una típica película de la época “para mujeres”. Es decir, protagoniza una mujer aguerrida y fuerte, que contra viento y marea sale más o menos adelante, siempre, por supuesto, a la sombra de un hombre, que era quien realmente hacía las cosas en aquel entonces. El propio título original lo desvela: “La dama del gran hombre”. También, como muchas películas de la época, mientras el argumento cuenta una cosa, por motivos del férreo control de la censura, la puesta en escena enfatiza otra perspectiva. No en vano su director es uno de los más grandes que ha dado el cine de Hollywood, William A. Wellman.

En efecto, podría decirse que esta película, también producida por Wellman, y que rodó entre dos cintas muy poco conocidas, la comedia dramática Roxie Hart (1942), protagonizada por Ginger Rogers, y el drama bélico Thunder Birds (1942), con Gene Tierney, falsea la perspectiva que parece indicar su planteamiento y subvierte sus postulados: el “gran hombre” no es tal, y su cabezonería y ambición le hace perder a la mujer que ama. Incluso, en un momento dado, no dudará en matar, o creer que lo ha hecho, al hombre que le comunica la presunta muerte de su mujer, y de quien sospecha mantuvo una relación con él, motivo por el cual la abandonó.

Otro “gran hombre” en la vida de Hannah, su mismo padre, tampoco sale muy bien parado en el film. Al principio la quiere casar con un gordo petimetre de buena posición, por lo cual ella escapa del hogar; mucho más tarde, cuando todo el mundo la da por muerta, aparece en su vida y la ruega que siga muerta por intereses políticos.

En medio de todo ello, el único hombre “honesto” es un jugador fullero y tramposo, que, enamorado de ella, se consagrará a la mujer que ama aún sabiendo que nada puede conseguir. Y la propia Hannah sufrirá y finalmente se sacrificará, observando entre la multitud a su “gran hombre” lograr sus objetivos, en un plano que rememora el de otra gran película de Barbara Stanwyck, Stella Dallas (Stella Dallas, 1937), de King Vidor.

Todo ello es narrado en formato de melodrama, con una gran parte del metraje inserto en los modos de cine del Oeste. Curiosamente, Wellman otorga a las imágenes un poso tenebrista, a tal punto que gran parte del metraje está rodado de noche, o bajo cielos tormentosos (con una escena clave en medio de una tempestad que provoca una riada), tal como haría con otro gran western, The Ox-Bow Incident (1943); la escena en la cual Ethan Hoyt abandona a Hannah está rodada por medio de siluetas en la penumbra, sin distinguirse los rostros de los intérpretes. Ese y otros planos evidencian la intención de rodar una película “artística”; sin embargo, por debajo de la belleza trágica de las imágenes, el film respira autenticidad y emoción.

Gran parte del mérito del film, aparte desde luego de la medida puesta en escena de Wellman, es su sólido reparto. Stanwyck está sencillamente extraordinaria, tanto cuando interpreta a una poco probable adolescente de cabeza loca como cuando encarna a una anciana de 107 años, encorvada y temblequeante. Joel McCrea es un sólido intérprete de westerns y comedias, que aquí da perfectamente el tipo; y el siempre taciturno Brian Donlevy encarna aquí un personaje muy en su línea, pero tamizado por la veneración que dispensa a su gran mujer: la mirada que le lanza a Hannah cuando la descubre vive es de lo más estremecedora.

Por último, resulta muy curioso que la película parezca adscribirse en la corriente del cine norteamericano de exaltar el país por medio del retrato de un gran pionero que ayudó a forjar el país, para finalmente reflejarlo del modo en que lo hace, y hacer patente que quien en verdad lo erigió todo quedará en el anonimato por culpa de la mezquindad humana. Un film de hace más de sesenta años se muestra más moderno, en forma y fondo, que muchas de las grandes películas de ahora.


Carlos Díaz Maroto

FICHA TÉCNICA

Dirección: William A. Wellman.
Productor: William A. Wellman para Paramount Pictures.
Guión: W. L. River, según un argumento de Adela Rogers St. Johns y Seena Owen, basado en el relato “The Human Side” de Viña Delmar.
Fotografía: William C. Mellor.
Música: Victor Young.
Montaje: Thomas Scott.
Efectos especiales: Robert Ewing, Wally Westmore (maquillaje).
Intérpretes: Barbara Stanwyck (Hannah Sempler), Joel McCrea (Ethan Hoyt), Brian Donlevy (Steely Edwards), K. T. Stevens (biógrafa), Thurston Hall (Mr. Sempler), Lloyd Corrigan (Mr. Cadwallader), Etta McDaniel (Delilah), Frank M. Thomas (Mr. Frisbee), William B. Davidson (senador Knobs), Lillian Yarbo, Helen Lynd, Mary Treen, Lucien Littlefield, John Hamilton, Fred 'Snowflake' Toones, Monte Blue, George Chandler, George Irving, Irving Bacon...
Nacionalidad y año: Estados Unidos 1942.
Duración y datos técnicos: 90 min. B/N 1.37:1.

2 comentarios:

  1. Te he linkado a mi blog sobre western.

    Un saludo

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  2. Te felicito por tu blog, C.V. Moure, lo he leído por encima y tus comentarios son escuetos pero muy agudos y con reflexiones muy interesantes.

    Dejo el link aquí para que lo vea la gente y te añado a las webs amigas además.

    www.doscabalganjuntos.blogspot.com

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